Piedraviva, la nueva línea de Viña Artesano, surge como un homenaje directo a la tierra y, especialmente, a uno de los elementos más determinantes del viñedo: la piedra. Cada vino nace de fincas donde la geología no es un detalle, sino el corazón del estilo. En estos paisajes, las piedras grandes, medianas, calcáreas, aluviales, marcan la calidad de la vid, el drenaje, la frescura y la tensión que luego se traducen en el carácter del vino.
El espíritu de Piedraviva se resume en un mensaje simple y profundo que acompaña cada etiqueta: “Nacido en fincas donde la tierra marca el pulso y cada zona aporta su carácter.” Aquí, la piedra no es solo parte del suelo: es el ADN del vino.
Los vinos Piedraviva expresan de manera pura tres terroirs emblemáticos de Mendoza: Alto Agrelo, Paraje Altamira y Gualtallary. Cada uno aporta una personalidad única, reflejada en una colección compuesta por tres Malbec de parcela y un Chardonnay de altura.
Alto Agrelo: parcela 51
El recorrido por los orígenes de Piedraviva comienza en Alto Agrelo, Luján de Cuyo. Allí nace el Piedraviva Malbec Alto Agrelo 2024, elaborado con uvas de la parcela 51, ubicada a 1.079 msnm. El suelo está dominado por 80% de piedras y 20% de arcilla, una combinación que ofrece drenaje perfecto, concentración y una marcada impronta mineral.
La elaboración busca preservar la frescura y la expresión varietal. El resultado es un Malbec elegante, profundo y con una estructura que refleja con precisión la potencia del lugar.

Paraje Altamira: parcela 4
El segundo integrante de la línea es el Piedraviva Malbec Paraje Altamira 2024, proveniente de la parcela 4, ubicada a 1.100 msnm. Este terroir del Valle de Uco se caracteriza por un suelo singular donde predominan rocas medianas y grandes en un 70%, mientras que la arcilla completa la matriz. Este tipo de composición favorece vinos tensos, precisos, minerales y de enorme sutileza aromática.
Este Malbec destaca por su equilibrio entre delicadeza y profundidad, una expresión fiel de Altamira: fragancia sutil, textura fina y una mineralidad persistente.

Gualtallary: altura y la presencia del calcáreo
La línea Piedraviva encuentra su origen más extremo en Gualtallary, un territorio que se ha convertido en sinónimo de vinos austeros, vibrantes y de notable tensión. Desde este paisaje nacen dos vinos de la colección: un Malbec y un Chardonnay, ambos de fuerte identidad.
Piedraviva Malbec Gualtallary 2024
Proveniente de la parcela 12, ubicada a 1.400 msnm, este Malbec surge de un suelo formado por capas de arena y piedra caliza, una combinación que define la frescura y mineralidad del vino.
El perfil es profundo, vertical y preciso, con notas calcáreas y un carácter vibrante que distingue a los grandes vinos de altura.

Piedraviva Chardonnay Gualtallary 2024
El Chardonnay de la línea proviene de la parcela 4 de Gualtallary, también situada a 1.400 msnm, sobre un suelo de arena y piedra caliza.
El resultado es un blanco preciso, mineral, fresco y de notable elegancia.

Piedraviva: identidad, origen y precisión
La línea Piedraviva representa una visión honesta y contemporánea del vino argentino, basada en cuatro principios:
- Identidad de parcela: cada vino proviene de una única parcela cuidadosamente seleccionada.
- Respeto por el origen: mínima intervención en bodega para preservar la pureza del lugar.
- Terroirs excepcionales: Alto Agrelo, Paraje Altamira y Gualtallary, tres orígenes de referencia.
- Producción limitada: cada vino se elabora en apenas 6.500 botellas.
Con Piedraviva, Viña Artesano no solo lanza una nueva línea: presenta un homenaje al terroir, a la diversidad de Mendoza y al arte de acompañar a la naturaleza sin imponerle nada.